en el orfanato san Gervasio
empiezan a arreglar a los chicos
porque es sábado
a la mañana
y en un rato
van a venir los primeros padres
a verlos desfilar por las vidrieras,
todos disfrazaditos de un oficio distinto.
en el orfanato san Gervasio
empiezan a arreglar a los chicos
porque es sábado
a la mañana
y en un rato
van a venir los primeros padres
a verlos desfilar por las vidrieras,
todos disfrazaditos de un oficio distinto.
Nos quedamos en la ciudad haciendo cursos de tanatopraxia. Empezamos con los perros que conseguimos del Pasteur. Les lavamos el pelo primero y después les pasamos la planchita. A las señoras les encanta y hasta algunas los ponen en la entrada de sus casas. Después seguimos con los gatos del Botánico. Las viejas nos pagan fortunas y a algunos les ponemos bocinitas en el lomo para que maúllen cuando los acarician.
Para lo último siempre dejamos a las personas. Por eso al final de la cursada nos juntamos para festejar que terminamos. El año pasado hicimos una fiesta de disfraces en el simulador de velatorios. Yo gané el primer premio porque al abuelo Peralta lo dejé igualito al Drácula de Bela Lugosi; Gutiérrez pintó a los gemelos siameses de Kiss y el profe Blanco al motoquero Silva de King diamond.
y se queda sin frenos
a la altura del salado.
Lógico, terminamos en el río.
Ya estamos hundiéndonos
resignados
intentando acordarnos
qué decía la tele
que había que hacer
en estos casos.
en Palermo. La gente
incendia los departamentos
y sale a los balcones a
contemplar la obra. Miran
sacan fotos
debaten si hace falta
un poco más acá o allá.
Y si llegan los bomberos
y despliegan la escalera
entonces se dan vuelta y
les encienden las caras
con los sopletes.
A algún ingenioso ya se le iba
a ocurrir bombardear buenos aires.
Por eso nos subimos a la f-100 de tu papá
y nos vamos derecho a flores
por rivadavia.
Esquivamos gente y autos
incendiándose. Nos tenemos
que desviar constantemente
y en primera junta volver
a Rivadavia para entrar
al mc donald´s
porque yo tengo ganas
de ir al baño.
